De acuerdo con la información difundida por Reuters, complementada por reportes de AP y pronunciamientos oficiales de CENTCOM, un avión de reabastecimiento en vuelo KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos sufrió un accidente el 12 de marzo de 2026 mientras operaba en el oeste de Irak. La aeronave formaba parte de una misión de apoyo dentro de la actual campaña militar estadounidense en la región.
Los primeros reportes señalaron que la situación aún estaba en desarrollo y que se había desplegado una operación de búsqueda y recuperación. Posteriormente, según actualizaron Reuters y AP, el balance final dejó seis tripulantes fallecidos. En un inicio solo se había confirmado la muerte de cuatro de ellos, mientras otros dos figuraban como desaparecidos, pero horas más tarde las autoridades estadounidenses informaron que no hubo sobrevivientes.
Las versiones recogidas por ambas agencias indican que el KC-135 cumplía una función de apoyo logístico clave: el reabastecimiento de otras aeronaves en pleno vuelo. Ese tipo de misión permite ampliar el alcance de cazas, bombarderos y otros aviones militares sin necesidad de que aterricen para cargar combustible, lo que convierte a este modelo en una pieza importante dentro de las operaciones aéreas de Estados Unidos. AP también recordó que se trata de una plataforma con más de seis décadas de servicio.
Según la información oficial difundida por CENTCOM y recogida por Reuters y AP, en el incidente estuvo involucrado un segundo avión de la misma operación, aunque esa otra aeronave logró aterrizar sin inconvenientes. Hasta ahora, el mando militar estadounidense ha descartado que la caída haya sido consecuencia de un ataque enemigo o de un incidente de fuego amigo. Aun así, la causa exacta sigue sin aclararse.
Los datos compilados por Reuters apuntan además a que esta pérdida se suma a otras bajas materiales sufridas por Estados Unidos desde el inicio de la ofensiva regional actual. En ese contexto, el siniestro del KC-135 resalta tanto por el número de muertos como por el valor estratégico de la aeronave dentro de la estructura logística militar.
Por su parte, AP subrayó que este tipo de avión ha estado presente en numerosas operaciones durante décadas y que su antigüedad ha generado cuestionamientos periódicos sobre su confiabilidad, en momentos en que parte de la flota estadounidense avanza gradualmente hacia modelos más nuevos. Ese elemento añade interés a la investigación abierta tras el accidente.
Hasta el momento, las autoridades militares estadounidenses mantienen en curso las averiguaciones para establecer qué ocurrió exactamente durante la misión. Ni CENTCOM ni el Pentágono habían ofrecido, al cierre de los reportes citados, detalles concluyentes sobre si el desplome estuvo relacionado con una falla técnica, una colisión, un problema operacional o algún otro factor.