Ecuador expulsa al embajador de Cuba y agrava la crisis diplomática

05 DE MARZO DE 2026
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Ecuador invoca la Convención de Viena

El gobierno ecuatoriano justificó la expulsión invocando el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite a un Estado retirar el beneplácito a diplomáticos extranjeros sin necesidad de explicar públicamente las razones.

Este tipo de decisión suele utilizarse cuando existen tensiones políticas graves entre Estados.

Hasta el momento, la Cancillería ecuatoriana no ha ofrecido detalles sobre los motivos específicos que llevaron a tomar la medida.

Video genera polémica en redes.

La tensión aumentó cuando el presidente Daniel Noboa publicó en su cuenta de X un video en el que se observa a una persona quemando documentos en la terraza de la Embajada de Cuba en Quito.

El mandatario acompañó las imágenes con el mensaje “Parrillada de papeles”, lo que generó especulaciones sobre el contenido de los documentos destruidos.

Aunque no se ha confirmado oficialmente si la persona era un funcionario cubano, el video se viralizó rápidamente en redes sociales y aumentó el interés público por el incidente.

Cuba rechaza la expulsión.

El gobierno cubano reaccionó calificando la decisión ecuatoriana como “arbitraria e injustificada”.

La Cancillería de La Habana aseguró que se trata de un acto inamistoso que afecta las relaciones históricas entre ambos países, las cuales durante décadas incluyeron cooperación en áreas como salud, educación y asistencia técnica.

Hasta ahora Cuba no ha anunciado medidas de represalia, aunque la crisis diplomática podría escalar en los próximos días.

Un nuevo escenario político en la región.

Analistas consideran que este episodio refleja cambios más amplios en el mapa político de América Latina.

En los últimos meses Ecuador ha mostrado un mayor acercamiento a Estados Unidos en temas de seguridad y política regional, lo que podría influir en su postura frente a gobiernos aliados de La Habana.

La expulsión del embajador cubano podría interpretarse como una señal del nuevo posicionamiento geopolítico de Quito, en un momento de fuerte polarización política en la región.