Israel denuncia uso de bombas de racimo en ataque iraní.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que misiles balísticos lanzados desde Irán contenían ojivas diseñadas para liberar bombas de racimo, un tipo de armamento altamente controversial.
Según el ejército israelí, estos misiles se abren durante el descenso en la atmósfera y dispersan entre 20 y 30 submuniciones explosivas sobre una amplia zona.
Cada una de estas submuniciones contiene aproximadamente 2,5 kilogramos de explosivos y puede cubrir un radio de hasta ocho kilómetros, lo que incrementa el potencial destructivo del ataque.
Fuentes militares israelíes señalaron que esta tecnología permite multiplicar el impacto de un solo misil, afectando simultáneamente diferentes puntos dentro de un área extensa.
Fuente: Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Cómo funcionan las bombas de racimo.
Las bombas de racimo son un tipo de armamento diseñado para dispersar múltiples cargas explosivas más pequeñas desde un contenedor principal.
Una vez liberadas, las submuniciones caen sin propulsión ni sistema de guía, explotando al impactar el suelo.
Este tipo de armas genera gran preocupación internacional porque muchas de las submuniciones no detonan al caer, quedando activas como explosivos latentes.
Esto significa que pueden permanecer durante años en el terreno y detonar posteriormente, provocando víctimas civiles incluso mucho tiempo después del conflicto.
Fuente: informes sobre armamento y seguridad internacional citados por autoridades israelíes.
Doce heridos en el centro de Israel.
Según las FDI, el ataque ocurrido el 5 de marzo provocó al menos 12 personas heridas en el centro de Israel, principalmente por el impacto o explosión de submuniciones.
El ejército israelí indicó que los equipos de emergencia y unidades de desactivación de explosivos fueron desplegados en la zona para localizar restos de municiones sin detonar.
El Mando del Frente Interno de Israel advirtió a la población que no se acerque a fragmentos de misiles o restos metálicos, ya que pueden funcionar como minas terrestres.
Condena internacional al uso de estas armas.
Las bombas de racimo han sido objeto de fuertes críticas por parte de organizaciones internacionales.
Entidades como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han denunciado durante años que estas armas tienen efectos indiscriminados y representan un alto riesgo para la población civil.
La Convención sobre Municiones de Racimo de 2008 prohíbe su uso, producción y almacenamiento.
Sin embargo, ni Irán ni Israel forman parte de este tratado internacional, lo que significa que no están legalmente vinculados por dicha prohibición.
Fuente: Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Convención sobre Municiones de Racimo (2008).
Israel afirma que no es la primera vez.
El ejército israelí también afirmó que Irán ha utilizado bombas de racimo en varias ocasiones, tanto en el actual conflicto como en episodios anteriores.
De acuerdo con las autoridades israelíes, este tipo de armamento también habría sido empleado durante enfrentamientos registrados en junio de 2025, lo que refuerza las preocupaciones sobre su uso recurrente en la región.
La denuncia se produce en medio de una creciente escalada militar entre ambos países, que ha elevado la tensión en Medio Oriente.