Salida de Díaz-Canel como parte de un posible acuerdo con Cuba

05 DE MARZO DE 2026
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Washington ve a Díaz-Canel como un obstáculo.

De acuerdo con el Miami Herald, fuentes con conocimiento de las conversaciones indicaron que funcionarios estadounidenses han transmitido a representantes cubanos que Miguel Díaz-Canel no es visto como el interlocutor adecuado para impulsar cambios estructurales en Cuba. 

Según una fuente citada por el diario bajo condición de anonimato, la administración Trump considera al mandatario cubano “demasiado ideológico” y, al mismo tiempo, con poco poder real dentro del sistema político cubano para garantizar el cumplimiento de cualquier acuerdo entre ambos países.

Estas conversaciones se habrían producido en canales informales mientras Washington mantiene una fuerte presión sobre el gobierno de La Habana.

La estrategia de presión de Trump.

El presidente estadounidense Donald Trump ha calificado recientemente a Cuba como una “nación fallida”, al tiempo que su administración ha incrementado la presión política y económica sobre el gobierno cubano.

Entre las medidas señaladas por el Herald se incluyen acciones dirigidas a restringir el suministro de petróleo proveniente de Venezuela y México hacia la isla, en un contexto marcado por la captura del ex presidente venezolano Nicolás Maduro, considerado durante años uno de los principales aliados del gobierno cubano.

El objetivo de esta estrategia, según fuentes citadas por el diario, sería forzar negociaciones que conduzcan a reformas económicas profundas en el sistema socialista de planificación centralizada de Cuba.

Posible alivio de sanciones a cambio de reformas.

Varias fuentes consultadas por el Miami Herald señalaron que Estados Unidos habría planteado la posibilidad de aliviar gradualmente algunas sanciones contra Cuba si el gobierno de la isla implementa cambios significativos en su modelo económico.

Tras una de las reuniones mencionadas por el diario, Trump afirmó que una “toma amistosa” de Cuba podría ser posible, una expresión que ha generado interpretaciones diversas sobre el alcance de las negociaciones.

Según las mismas fuentes, la salida de Díaz-Canel podría convertirse en parte de un acuerdo más amplio para transformar la economía cubana y evitar un colapso económico en la isla.

El papel de la familia Castro, peso de la crisis económica y las protestas del 11J.

Cualquier cambio en el liderazgo cubano dependería en gran medida de la postura de la familia Castro, que continúa siendo el núcleo del poder político en Cuba.

Aunque Raúl Castro dejó la presidencia en 2018 y posteriormente abandonó la dirección del Partido Comunista, analistas coinciden en que sigue siendo la figura de mayor influencia dentro del sistema político cubano.

Expertos citados por el Herald señalan que sacrificar políticamente a Díaz-Canel podría ser una concesión significativa, pero probablemente no afectaría el verdadero centro del poder en la isla.

Desde que asumió la presidencia, Díaz-Canel ha sido la cara visible de la crisis económica que atraviesa Cuba, caracterizada por escasez de alimentos, apagones y un fuerte deterioro del nivel de vida.

Su imagen también quedó marcada por su respuesta a las protestas masivas del 11 de julio de 2021, cuando llamó públicamente a los partidarios del gobierno a salir a las calles y confrontar a los manifestantes.

Aquellas protestas derivaron en centenares de arrestos, y organizaciones de derechos humanos estiman que más de 1.000 presos políticos continúan encarcelados en la isla.

Según una fuente cubanoamericana citada por el Miami Herald, ese episodio habría erosionado la poca legitimidad política que aún tenía el mandatario.

¿Un cambio real o un gesto político?

El historiador y politólogo cubano Armando Chaguaceda, investigador del centro de estudios GAPAC en México, explicó al Miami Herald que un eventual reemplazo de Díaz-Canel tendría un impacto simbólico importante, aunque no necesariamente transformaría el sistema político cubano.

“En estos sistemas el poder se ejerce con dureza, pero los símbolos importan y cierta apariencia de legitimidad también importa”, señaló.

Chaguaceda considera que, si el gobierno cubano decide hacer concesiones para alcanzar un acuerdo con Washington, es poco probable que el sacrificio político recaiga sobre Raúl Castro, quien sigue siendo una figura clave dentro del poder en la isla.

Un escenario aún incierto.

Por ahora, no existe confirmación oficial por parte del gobierno cubano ni de la Casa Blanca sobre la posibilidad de un cambio de liderazgo en La Habana.

Sin embargo, la información publicada por el Miami Herald sugiere que el futuro político de Díaz-Canel podría convertirse en un factor central dentro de cualquier negociación entre Washington y el gobierno cubano.

El desarrollo de estas conversaciones podría definir no solo el liderazgo en la isla, sino también el rumbo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en los próximos años.