Comando Sur niega planes de invasión
En medio de las especulaciones sobre una posible acción militar contra Cuba, el jefe del Comando Sur fue claro ante el Senado estadounidense: Estados Unidos no está preparando una intervención militar en la isla.
Durante su comparecencia ante el Comité de Servicios Armados, Donovan rechazó que existan ejercicios, simulacros o preparativos dirigidos a ocupar Cuba. También afirmó que no tiene conocimiento de que otras ramas del ejército estén avanzando en un plan de ese tipo.
Con esas declaraciones, Washington intenta bajar el tono a rumores que han circulado en medio del aumento de la tensión política alrededor de la situación cubana.
Sí hay planes ante un posible éxodo desde la isla
Aunque descartó cualquier operación militar directa, Donovan dejó claro que Estados Unidos sí mantiene planes de contingencia frente a otros escenarios, especialmente ante la posibilidad de una salida masiva de migrantes cubanos.
Según explicó, en un caso así la respuesta sería coordinada con el Departamento de Seguridad Nacional, y las operaciones estarían concentradas en el mar o en la Base Naval de Guantánamo, donde podrían levantarse instalaciones temporales para atender a los migrantes.
Es decir, no se prepara una intervención sobre Cuba, pero sí una respuesta rápida ante una posible desestabilización regional provocada por el agravamiento de la crisis en la isla.
La embajada en La Habana, bajo atención constante
El jefe del Comando Sur también subrayó que otro punto sensible para Estados Unidos es la seguridad de su sede diplomática en La Habana.
Donovan confirmó que mantiene comunicación constante con el jefe de misión estadounidense en Cuba, Mike Hammer, lo que indica que Washington sigue de cerca la evolución de los acontecimientos dentro del país y el impacto que puedan tener sobre su personal diplomático.
Más presión política, pero sin opción militar inmediata
Las palabras del general llegan en un momento de creciente tensión por la situación cubana, después del colapso eléctrico generalizado y en medio de un discurso cada vez más crítico desde Washington hacia el régimen de La Habana.
Sin embargo, el mensaje del Comando Sur fue claro: en este momento no hay una invasión ni una acción militar sobre la mesa. La prioridad de Estados Unidos parece estar en contener las consecuencias de una eventual crisis mayor, sobre todo si esa crisis desemboca en un nuevo éxodo o en una situación de inestabilidad que obligue a responder con rapidez.
Una señal clara en medio de la incertidumbre
Las declaraciones de Donovan marcan una línea precisa: Washington no apuesta hoy por una solución militar en Cuba, pero sí vigila con atención cualquier escenario que pueda afectar la seguridad regional, la migración o la protección de sus intereses en la isla.
En otras palabras, Estados Unidos no habla de invasión, pero tampoco pierde de vista el deterioro de la situación cubana.